Ya estás ahí. Has tomado la primera decisión y quizás la más difícil: te vas a ir a vivir durante una buena temporada al extranjero. Bien hecho, ya tienes mucho terreno ganado. Ahora, te crees que todo va sobre ruedas; te despides de tus amistades, familiares, haces planes con todo el mundo… la vida es fácil y llevadera hasta que de repente: ¡PAM! Te cae un jarro de agua fría en la cabeza, un jarro con forma de MALETA. Y ya no hay vuelta atrás, las preocupaciones de echar de menos a los tuyos, de no entender el idioma, de echar de menos la tortilla de patatas de tu madre… pasan a un segundo plano porque todo lo que ves a partir de ahora son enchufes, secadores, planchas, portátiles… y decisiones, muchas decisiones por tomar.
Pero tranquilos; no temáis. Hoy os voy a dar unos consejos sobre los típicos objetos que me preguntáis si os deberíais llevar o no en la maleta que os acompañará durante vuestra aventura. Como persona que ha hecho esta maleta dos veces en su vida, espero poder ayudaros un poco:
¿Qué si llevar?
Adaptadores:

Medicamentos:
No quiero generar controversia ni ganarme la enemistad de las aduanas, pero… sí. Es conveniente que os llevéis los típicos medicamentos que os soléis tomar (Frenadol, ibuprofeno, paracetamol…), incluso si normalmente necesitáis antibióticos por alguna razón, podéis pedirle a vuestro médico que os recete para poder llevaros; así como para vuestros “asuntos femeninos”. Eso sí, LLEVADLOS SIEMPRE EN LA MALETA QUE FACTURÉIS. Que, si no tendréis problemas con el control de seguridad en el aeropuerto.
Chanclas:
Porque ¿por qué no? Cuando vas a un nuevo país a vivir y, por ende, a una nueva casa, nunca sabes qué te vas a encontrar; así que como dirían nuestras abuelas: más vale prevenir que curar. Además, muchas de estas aventuras empiezan en un hostal compartiendo ducha con más personas así que, de verdad, hacedme caso; un par de chanclas no ocupan demasiado en una maleta.
Candados:

Para el resto de destinos, el TSA no es obligatorio, pero si os vais a tener que comprar un candado, os recomiendo que sea TSA para salvaros de futuros disgustos, vayáis a donde vayáis.
¿Qué no llevar?
Comida:

Ahora, eso sí, en cuanto a dulces, os podéis llevar cuanto queráis. El turrón, el Colacao o la Nocilla son los típicos alimentos que suelen llenar las maletas de todo expatriado, pero ¿quién necesita Nocilla teniendo Nutella? No sé, eso mismo me pregunto yo…
Secador o planchas:
Bueno, es un no con restricciones. No te líes; llévate un secador pequeñito y cómprate uno bueno allí. Si vas a estar durante un largo periodo de tiempo, lo amortizarás sin duda alguna. Con las planchas pasa algo parecido; si te acabas de comprar el último modelo de las GHD, llévatelas; si tienes unas planchas más o menos… sufre los primeros días un pelo encrespado monísimo y ya te comprarás unas allí.
Eso sí, cuando vuelvas a casa tendrás que andar con el adaptador durante toda la vida del aparatito eléctrico… Pero te traerá muy buenos recuerdos.
Toallas:
Llevaos la típica de hacer deporte para salir del paso durante las primeras semanas y compradlas allí. Seguramente sean más baratas y luego las podréis dejar allí sin cargar con peso ni ocupar espacio. Además, esa de deporte os servirá cuando hagáis pequeños viajes dentro del país.
¡Y hasta aquí mis recomendaciones de hoy! Si tenéis alguna duda sobre qué podéis/debéis llevar en la maleta, no dudéis en poneros en contacto conmigo.
